Distinguidos, elegantes, discretos.
Pocos fabricantes de automóviles han contribuido tanto como Lancia al progreso del automóvil, sugiriendo innovadoras, en ocasiones revolucionarias, soluciones técnicas, a menudo simplemente un paso por delante de las necesidades de los automovilistas.
Ya en 1907, el primer modelo - el 12 CV, llamado después Alpha - asombra al público con su elevada potencia, el régimen de rotación del motor y el eje delantero que parece tradicional, pero que en aquel momento es sumamente innovador: en lugar de estar hecho de acero macizo tiene estructura tubular, mejorando sensiblemente los pesos sin comprometer la resistencia a la torsión.
En 1913, el Theta fue el primer coche en Europa en montar sistemas de motor de arranque y alumbrado eléctrico.
1918 fue testigo de dos "certificados de propiedad industrial" para patentar un prototipo de motor de 8 cilindros en V a 45° y otro prototipo de motor de 12 de tan solo 22°. La última configuración, con diversos grados de apertura, tipificó la producción de Lancia durante muchos años y el último motor con esta estructura (con sólo 13°) se monta en el Fulvia Cupé 3 en 1976.
Presentado con su chasis en las exposiciones de Londres y París de 1919, el nuevo motor es un ensamblado impresionante con un cárter de fundición y un cigüeñal de doce manivelas, seis de las cuales (el conjunto derecho) están anguladas 40° hacia las otras. El coche se recibe con entusiasmo, pero nunca entra en producción a gran escala debido a razones fiscales y comerciales.
En 1921, el Trikappa - la élite de la marca, cabeza de serie de la gama - es el primer coche en el mundo en montar un motor de 8 cilindros en V a 14°.
En 1922, el Lambda, el modelo más revolucionario y emblemático de la filosofía de la marca, conquista avances técnicos que serían fundamentales para la evolución del automóvil: una carrocería tipo monocasco, suspensión delantera independiente con rigidez mecánica regulable, túnel de transmisión incorporado en el suelo, compartimiento de equipaje en la estructura de la misma carrocería y el primer motor 4 cilindros en V (13° 6') del mundo. Con este coche, Vincenzo Lancia se adelanta en casi 30 años a las técnicas de construcción de los automóviles modernos.