En 1899, tras encontrar a varios inversores, los hermanos Ceirano comienzan a producir un pequeño automóvil diseñado por el ingeniero Aristide Faccioli que Vincenzo apreciaba como técnico y músico. El automóvil Welleyes tiene bastante éxito, pero los Ceirano no pueden hacer frente a tantos pedidos.
Deciden ceder por 30 mil liras todas las instalaciones y las patentes del Welleyes (del que derivaría en poco tiempo el Fiat 3,5 HP) y aceptar la oferta de Giovanni Agnelli. El 1 de julio de 1899 nace la Fabbrica Italiana Automobili Torino.
Mientras tanto, Vincenzo Lancia, que ya cuenta con 18 años, y su coetáneo Felice Nazzaro son contratados en Fiat como probadores.
Durante los primeros años de vida, Fiat participa intensamente en las competiciones de coches y sienta al volante el tandem Lancia - Nazzaro. El primero, un conductor impetuoso, rápido y, a veces, sin suerte debido a "fallos mecánicos"; el segundo, apodado el "estilista" del volante.